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El Abra, Getxo, Las Arenas

viernes, enero 20, 2012

¿Deben tener doble casco los buques de crucero?
Consideraciones sobre el accidente del Costa Concordia

El reciente accidente del buque de cruceros Costa Concordia en la costa italiana de  la Isla del Giglio está produciendo las habituales preguntas que se plantean después de toda catástrofe que afecte a vidas humanas. Es la pregunta sobre si la seguridad de la instalación en cuestión es suficiente ya se trate de un barco, un avión, tren, rascacielos etc.  Evidentemente no existe la seguridad total en ningún orden de la vida, pero también es evidente que cualquier seguridad actual es mejorable y la cuestión es decidir cuando y dónde las leyes y reglamentos que regulan las distintas seguridades deben cambiarse para conseguir mejores expectativas.


La historia nos enseña que la humanidad va aprendiendo a base de golpes. Cuando se produce una gran desgracia es cuando nos planteamos si las previsiones de seguridad quizá no son adecuadas y han de analizarse con detalle y realismo para decidir si deben mejorarse.

En el caso de los buques tenemos el histórico y super-conocido caso del Titanic. Su hundimiento condujo a una fuerte revisión y modificación de las condiciones de resistencia a la inundación que debe tener un buque de pasajeros. El accidente del Costa Concordia no es comparable en gran medida al del Titanic, en cuanto al número de pérdida de vidas, pero ambos tienen en común que el hundimiento del buque se debió, en último término, a su incapacidad de resistir, a flote y en condición estable, una rotura de parte de su casco externo que produjo la inundación y hundimiento de la nave.


Varios amigos me han preguntado por qué se ha hundido el  Costa Concordia y aunque las causas exactas y completas no se conocerán hasta que concluya y se publique el informe correspondiente, se puede adelantar ahora que el buque chocó con unos arrecifes, lateralmente por debajo de la flotación, en una amplia longitud, lo que produjo un desgarramiento del forro exterior que se tradujo en la inundación de más compartimientos que los que puede resistir según la previsión en el diseño del buque, previsión que sin duda responderá a las reglas aplicables legalmente.

Recordemos que hace unas pocas décadas los accidentes sufridos por buques petroleros y los vertidos al mar de grandes cantidades de petróleo, con sus consecuentes catástrofes ecológicas, condujeron a la adopción obligatoria de aumentar el compartimentado de los espacios de carga de dichos buques, mediante la disposición de doble fondo y doble casco en toda la eslora del buque, que anteriormente no se exigían ni normalmente se adoptaban, por su coste implicado.


Los buques de pasajeros como el  Costa Concordia sí tienen doble fondo pero no doble casco a lo largo de toda su eslora y es evidente que su adopción produciría un aumento de coste importante y dificultades técnicas en la disposición de los espacios del buque.

La catástrofe del  Costa Concordia me hace pensar si se planteará algo parecido en los buques de pasajeros. La avería sufrida por el  Costa Concordia parece de poca dimensión en sentido perpendicular al casco y en cambio de mucha longitud en sentido de la eslora. ¿Un doble casco hubiera impedido una inundación tan amplia hasta hundir el buque ? Imposible saberlo en este momento, pero es posible.

Esperemos para ver la evolución del caso  Costa Concordia y de las posibles repercusiones sobre el diseño del casco de los buques de crucero y similares.

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